Acercarse al final de la vida puede ser un camino profundo y desafiante, tanto para quien lo transita como para sus seres queridos. Por eso ofrecemos un acompañamiento integral que brinda sostén emocional y espiritual a personas en esta etapa, ya sea por enfermedad, vejez o por el deseo de prepararse con serenidad y conciencia.
Este servicio se adapta a las necesidades particulares de cada persona y su entorno. Comenzamos con una primera entrevista para conocer la situación, el ritmo y los vínculos presentes, y a partir de ahí diseñamos un acompañamiento a medida.
Durante los encuentros se abre un espacio de confianza donde pueden abordarse temores, emociones, asuntos pendientes, conversaciones significativas con el entorno y decisiones relacionadas con el legado o las directivas anticipadas. El objetivo es acompañar desde la escucha, sin juicio, facilitando un tránsito más claro, humano y en calma.
Este acompañamiento también sostiene a quienes aman. Sabemos que la familia y quienes cuidan atraviesan su propio proceso, con emociones profundas y a veces contradictorias. Por eso también brindamos orientación y contención a su entorno, para que puedan atravesar este momento desde el respeto, el amor y el cuidado mutuo.
En Camino Sereno creemos que cada vida merece ser acompañada con dignidad y presencia hasta el final. No buscamos evitar el dolor, sino crear un espacio donde pueda ser vivido, nombrado y sostenido.



